Mundialmente la comida chatarra tiene millones de adeptos que no piensan abandonarla, a pesar de lo poco nutritiva y letal que puede llegar ser para el organismo por su alto contenido graso.
En la Universidad Nacional de La Plata (Argentina) un grupo de investigadoras se propuso la ardua tarea de recrear una hamburguesa que fuera casi un clon, en cuanto al gusto de las que suelen ser consumidas en las grandes cadenas de comida rápida, pero cuya materia prima fuera magra e incluyera nutrientes extras.
Al parecer luego de varios ensayos han obtenido la dichosa réplica que nada tiene que envidiarle a la original. Ésta está compuesta por carne magra, la grasa animal fue reemplazada por aceite de pescado, el cual al ingresar en nuestro cuerpo no se transformará en colesterol, y otros aditivos.
Su aspecto sí es diferente a las tradicionales hamburguesas ya que son más pequeñas y su color estando congeladas es más parecido a las de pollo. Cabe aclarar que el producto aún no ha superado la fase experimental.
Uds. ¿las probarían? Yo probablemente sí.













