La predilección por el sabor dulce es innata en el ser humano y es herencia de nuestros ancestros primates que se alimentaban básicamente de frutas.
Origen:
El azúcar proviene principalmente de la caña de azúcar. Las primeras referencias a esta caña se remontan a más de 5.000 años atrás en Nueva Guinea, donde se consumían estos tallos pelados, masticándolos para extraer así su dulzura interior. Rápidamente el cultivo se expandió hacia la India donde se ideó el proceso para extraer el azúcar: evaporaban el jugo de la caña que obtenían mediante el prensado de la misma.

Se dice los ejércitos de Alejandro el Grande la descubrieron maravillados y llevaron muestras de azúcar a su Imperio. La describían como “una caña que da miel sin abejas”. El cultivo se mantuvo en la India cual secreto de Estado durante mucho tiempo y sólo se exportaba el azúcar ya refinada. Los griegos y romanos la conocían como “sal de la India” y la usaban con cautela por su alto costo.
Expansión:
Entrado el siglo VII, los árabes descubrieron la caña de azúcar en la Mesopotamia y comenzaron a cultivarla en sus territorios. Con la expansión de los musulmanes el azúcar se propagó hacia el oeste y su cultivo se hizo popular en Egipto, Chipre, Siria, Rodas y el norte de África.
Llegó a Europa por los relatos de los Cruzados.: volvían de sus excursiones a Tierra Santa hablando maravillados de una “especia dulce”.
Durante la edad media era muy costosa: en Londres se podía comprar a dos chelines la libra (esto en la actualidad equivale a 100 dólares el kilo).
Debido a la creciente demanda de este valiosísimo producto, los portugueses y los españoles llevaron el cultivo a sus colonias africanas y americanas, donde el clima era lo suficientemente cálido y las tierras eran abundantes. Los primeros cañaverales americanos se plantaron en la actual Republica Dominicana y desde allí se expandieron al resto del centro y sur de América Latina.

Como la cosecha y la producción del azúcar exigía mucha mano de obra, las antiguas plantaciones americanas de caña de azúcar están asociadas a la introducción de esclavos africanos en Sudamérica.
La producción y el consumo de azúcar no ha dejado de crecer desde sus orígenes y este crecimiento ha sido mayor en los últimos siglos. En 1800 se producían unas 250 mil toneladas de azúcar refinada en todo el mundo. Esta cifra se elevó hasta los 10 millones a principios del siglo XX y hoy la producción mundial roza los 140 millones de toneladas: más del 70% se obtienen a partir de la caña de azúcar. El resto, de la remolacha azucarera.
Por:
Inés Pérez
Fuente: Revista “elgourmet.com”, agosto de 2007. Montevideo, Uruguay. | Imágenes: Google













