Los cereales, desde la aparición de la agricultura, han sido la base principal de la alimentación humana a lo largo de todo el mundo, son aportadores de energía por su alto contenido de glúcidos, proteínas, calcio, hierro, vitaminas del complejo B y fibras.
Los granos están formados por la cáscara o salvado, el interior o grano propiamente dicho y el germen. Se utilizan para elaborar diferentes harinas que varían de acuerdo a la parte del grano que se utilice en la molienda: harina integral, que proviene de la molienda del grano entero con su envoltura; harina de alta extracción, que se obtiene de la molienda del 80% del grano: harina fin, en cuya elaboración totalmente sin cáscara se aprovecha sólo el 60% del grano y se pierde prácticamente la totalidad de vitaminas, minerales y fibras.
Entre los cereales mas característicos podemos encontrar al arroz, que constituye una fuente de energía, ya que las tres cuartas partes de sus nutrientes son almidón; el trigo, que es el cereal mas completo en cuanto a elementos nutritivos; la cebada es un cereal de elevado valor nutritivo; el centeno es el segundo cereal panificable después del trigo; el maíz es el cereal de mayor producción después del trigo; y por ultimo la avena que es uno de los cereales de sabor mas agradable y mas rico en proteínas, grasas, glúcidos, calcio, fósforo, hierro, yodo y vitaminas de los grupos B y E.
Para concluir esta variedad de cereales juegan un importantísimo papel en la alimentación humana.
Imagen: Poliavin













