La comida rápida, o mejor conocida como Fast Food, es un tipo de alimentación en el cual el alimento se elabora y se da a un tercero para su consumo rápido en lugares donde se dediquen a esa actividad. Como por ejemplo: McDonald’s, Burger King, entre otros.
Este estilo de comida, tiene su orígenes en la antigua Roma. En los puestos que uno podía encontrar por las calles, la gente podía abastecerse de alimentos en ellos. En Europa, se establece por las Guerras Napoleónicas, cuando las tropas necesitaban comer lo más rápido posible. Más tarde, tras un gran salto en el tiempo, en 1912 se inaugura el primer local que ofrecía alimentos desde una especie de cabina en la cual permitía entregar el alimento, y por otro lado recibir el dinero de lo que costaba. Se originó un eslogan para mejorar el comercio de la comida rápida, tales así como “menos trabajo para mamá”.
Luego llegaron los famosos “Drive-through”, el cual permite que la persona que desee estos alimentos, no se baje de su vehículo. A partir del siglo XX, Gerry Thomas, un empresario dedicado a la alimentación de EE.UU., crea el denominado “delivery”, que tan solo marcando unos pocos números, la comida llegaba a las casas de las personas en tan solo unos minutos. Finalizando la década del ’90, surgen movimientos opositores respecto a la comida rápida.
En la actualidad, la gente puede llegar a encontrar no solo “Fast Food”, sino también “Slow Food”, que consiste en la elaboración de alimentos en el momento, pero a diferencia de la rápida, tiene la finalidad de mantener con vida las tradiciones gastronómicas propias del país y/o región.













