El puerro, una hortaliza muy sana

El puerro es una hortaliza que nos aporta una gran cantidad de nutrientes muy beneficiosos para el organismo. Pertenece a la familia de las aliáceas, como las cebollas o los ajos. El puerro se puede preparar de muchas formas, como por ejemplo en crema (vichyssoise), croquetas, como acompañamiento de pescados, a la parrilla, para hacer sofritos…

Propiedades del puerro

El puerro es rico en vitamina K que mejora la coagulación de la sangre. Se compone especialmente de agua, casi el 85%, y apenas contiene calorías, lo que lo convierte en una hortaliza perfecta a la hora de mantener el peso.

También nos aporta fibra y folatos. La fibra nos ayuda a mejorar el tránsito intestinal y a evitar los problemas de estreñimiento.

En cuanto a los minerales, destaca su contenido en potasio, recomendado para el sistema  nervioso y la actividad muscular. El potasio además evita la retención de líquidos, ya que tiene una acción diurética. El puerro también nos aporta otros minerales como magnesio, hierro y calcio.

Gracias a su contenido en vitamina C, el puerro ejerce una acción antioxidante que previene el envejecimiento celular y nos protege contra los radicales libres, al tiempo que mejora nuestro sistema inmunitario y previene las enfermedades vasculares, ya que reduce la tensión arterial.

Asimismo el puerro contiene vitamina B9 o ácido fólico, que previene la anemia y se recomienda durante el embarazo para evitar problemas en el feto.

Compra y conservación

Los puerros, una vez que los tengamos en nuestra nevera, duran aproximadamente unos diez días. A la hora de comprarlos debemos escoger aquellos con el tallo recto, consistente y blanco, evitando los que tengan marcas. Descartaremos los que se vean amarillentos y descoloridos, y también cuando las hojas estén muy secas. Debemos lavarlos antes de meterlos en la nevera, ya que suelen contener mucha tierra entre sus hojas.