Depende de la forma de elaboración, existe una importante gama de quesos en el mercado, y sin duda, en España, se puede disfrutar una multitud de quesos de la famosa dieta mediterránea.
Además puede llegar a cubrir el 65% de las necesidades de calcio que necesita nuestro organismo. Para las personas vegetarianas que ingieren lácteos, el queso forma una parte indispensable de sus dietas diarias para poder compensar las proteínas que contiene la carne.
El queso se puede utilizar en distintas ocasiones, y se puede ingerir no sólo de manera sana, sino que también de una forma sencilla y rápida, como por ejemplo en ensaladas, quedando de manera excelente, nutritiva y muy rica.
Algunos de los quesos que podemos encontrar en los mercados son:
- Burgos: bajo en calorías, hecho con leche de oveja o cabra.
- Mozzarella: italiano, generalmente de leche de vaca.
- Parmesano: rico en proteínas, con muy buen sabor.
Muchos profesionales relacionados con la medicina, afirman su preocupación por los efectos que el queso puede causar en la salud. Muchos quesos poseen grasas saturada y tienen alto contenido de sodio, algunos contienen una gran cantidad de tóxicos químicos y pueden ser contaminados con muchos micro-organismos que son las causas de muchas enfermedades.
La grasa también forma parte del contenido de un queso. Los frescos contienen un 12% de grasa acumulada, los duros un 30%, los de mercado, como los enteros un 50%-55%.
La tercera parte de la grasa en el queso es saturada, esto eleva el nivel de colesterol en la sangre y produce un aumento de peso.
Fuente: Alimentación Sana | Imagen: Bear in the world













