Este grupo comprende una gran variedad de alimentos que el ser humano considera valioso y nutritivo desde la antigüedad. Las frutas frescas y sus jugos cubren la mayor parte de nuestra necesidad diaria de vitamina C, los cítricos son la fuente mas importante en este sentido, aunque también la aportan otras frutas. La vitamina C y los bioflavonoides son antioxidantes que ayudan a proteger el organismo de las enfermedades cardiovasculares, la hipertensión arterial y el cáncer.
Las frutas que tiene pulpa de color naranja o amarillo oscuro (damasco, mango, melón), tienen un pigmento llamado betacaroteno, que es la forma vegetal de la vitamina A. Otras frutas tienen pigmentos de color rojo, los licopenos, que junto con los betacarotenos nos protegen de los radicales libres y de algunos tipos de cáncer.
La banana y la naranja son ricas en potasio, que junto con el sodio ayuda a controlar el equilibrio de los líquidos dentro de nuestro cuerpo. Las frutas son importantes por su aporte de fibras solubles e insolubles, estas ultimas ayudan a prevenir el estreñimiento y se asocian con la reducción de cáncer de colon; en cambio las fibras solubles contribuyen a disminuir los niveles de colesterol en sangre.
Actualmente, gracias a las técnicas modernas de transporte y almacenamiento, tenemos a nuestro alcance una amplia variedad de frutas de climas exóticos. Casi todas ellas tienen una virtud en común: su generoso aporte de vitamina C. Es muy importante incluir diariamente en su dieta una porción de frutas cítricas y una porción de otras frutas secas. Le dará a su organismo un aporte insustituible de vitaminas, minerales y glúcidos.
Fuente: El delantal verde | Imagen: La dieta de la comida real













