Te invito a releer nuestro post anterior, para tener idea del enfoque que pretendemos dar a este tema, ya que nos parece importante desde el punto de vista nutricional.
El punto clave es que las mismas cosas que se trabajaron a nivel productivo tales como incrementar la velocidad de crecimiento la cría selectiva y los fertilizantes sintéticos, entre otros aspectos, pueden ser los responsables de producir disminución de la síntesis de nutrientes o la capacidad de absorberlos de la tierra por parte de cada planta.
Una historia diferente debe señalarse al juzgar a los productos orgánicos: al evitar los fertilizantes sintéticos, los agricultores orgánicos no someten a tanta presión los tiempos de productividad de las plantas, y -aunque parezca mentira- se evita que éstas experimenten una especie de estrés y se protejan mediante la producción de fitoquímicos nocivos.
Hay recientes investigaciones que devuelven resultados alentadores, tomando medidas sencillas y de bajo presupuesto. ¿Te gustaría conocerlas?
1.- Compra piezas más pequeñas
Más grande no es mejor, así que prueba a comprar los tomates y los pimientos enormes o gigantes. “Las plantas tienen una cantidad limitada de nutrientes que pueden transmitir a sus frutos, así que si el producto es más pequeño, entonces hay altas posibilidades de que su nivel de nutrientes sea más concentrado,” dice S. Davis experto de la Universidad de Ohio.
No te pierdas la tercera y última entrega con los dos consejos que faltan.
Imagen: jardineria Fuente: msnbc













