La cecina, placer proteínico

La cecina, o jamón de vaca, puede ser uno de los pocos placeres culinarios que no nos engordan. De sabor especial, con tonos ahumados, es uno de los alimentos más comunes en el norte de España. En la zona de León y Burgos son verdaderos expertos.

Además es muy versátil, permite ser incorporada a ensaladas, platos distintos o bien se puede consumir tal cual. Además es uno de los embutidos más antiguos, al parecer ya viajó a América en la carabela Santa María junto a otros alimentos.

Apenas tiene grasa, cada 100 gramos nos aporta 233 calorías y una buena dosis de proteínas. Sí sería conveniente recordar que no es positivo consumirla con hidratos como el pan o bien acompañada de otros alimentos que sólo nos van a aportar un aporte extra de grasa que luego será complicado quemar.

Por eso os invitamos a que probéis, sin miedo, esta carne de color cereza, de olor ahumado, que bien cortada y siempre a temperatura ambiente es incluso mejor que el jamón. Para paladares exquisitos y para los neófitos en la materia, la cecina es uno de los alimentos más saludables que podéis encontrar. Esperamos vuestros comentarios al respecto sobre cómo consumirla.