La soja constituye una planta leguminosa de flores moradas y blancas, y con formas de un arbusto. Sus semillas de color marrón y también amarillas tienen su nacimiento dentro mismo de las vainas. Existen dos clases de granos de soja: uno de color negro que es muy usado para los tratamientos de enfermedades y el otro de color amarillo que es el de mayor comercialización.
La soja, también denominada soya, es uno de los alimentos que mejor cubre todos los requisitos habituales que necesitan los individuos para mantener una buena salud. Desde el punto de vista de los nutrientes se considera a la soja como el vegetal más perfecto de los conocidos hasta nuestros días. Contiene gran cantidad de vitaminas y minerales, como así también aproximadamente un 45 por ciento de aceites con altos valores calóricos.
De todas las plantas leguminosas, la soja es la que contiene menor proporción de almidón. Tiene trece minerales suficientes para balancear correctamente nuestro organismo, entre ellos hierro, azufre, magnesio, calcio, fósforo, etc. Entre las vitaminas que nos aporta podemos mencionar las vitaminas A, B, F y G. Debido a sus grandes contenidos de potasio, permite que la soja resulte un alimento controlador de los excesos de sodio y excelente diurético. La soja cumple un rol muy importante en los tratamientos y prevenciones de la osteoporosis, que ataca fundamentalmente a las mujeres en la etapa de menopausia.
Podemos encontrar varios productos que son elaborados con soja. Quizás el más conocido sea la salsa de soja, líquido de color oscuro que se logra a partir de la fermentación de la soja con sal y agua. Otro derivado es el conocido tofu, que es un queso fresco obtenido de la soja en leche cuajada y escurrida con varias sales. Además los brotes y la harina de soja son cada vez más consumidos a nivel mundial.
Imagen: ecoaldea













