Las ensaladas y nuestra conciencia
Autor: mr.-nadie

A pesar de que el tÃtulo del post puede sonar, y suena, extraño debemos aclarar el por qué hemos optado por denominar asà a este artÃculo. Por norma general, aunque hay excepciones, cada vez que pedimos una comida con mucha grasa pedimos una ensalada.
Es lo más normal en los restaurantes de comida rápida. La idea es lavar nuestra conciencia. Nos metemos una hamburguesa entre pecho y espalda, mil calorÃas, pero, eso sÃ, una ensalada fresca que es muy sana. Pero también se crea el efecto contrario.
Es decir, “ya que estamos aquà no vamos a comer una ensalada, mejor la hamburguesa y las patatas”. Como tomamos ya ensaladas a diario pues ahora vamos a alimentar a nuestro colesterol que también tiene derecho. En un estudio reciente, realizado por Journal of Consumer Research se demostró que el cliente no opta por la ensalada cuando se le da esa opción.
A una serie de personas se les facilitó como guarnición patatas fritas, patatas al horno o patatas con mantequilla. Un 10% escogió la guarnición con más calorÃas, las patatas fritas. Cuando se les dio la opción de una ensalada el 33% optó por las patatas fritas.
Es decir, el mero hecho de pensar en tomarnos una ensalada nos justifica para ingerir el doble de calorÃas. Una vez al año no hace daño pero si te ves en la obligación de ir a menudo a los lugares de comida rápida la opción está clara. Opta por la hamburguesa de pollo y una ensalada. Saldrás ganando.



