
A manera de corolario de nuestro post anterior, continuamos abordando este tema, que, en algunos ámbitos genera incluso polémica. Es que es un hecho que la vida vegetariana, es una vida de hábitos sanos… , pero cuando hablamos de niños, que están en pleno crecimiento y desarrollo, los parámetros de evaluación nos hacen cambiar el enfoque de la mirada sobre este punto.
Anteriormente hablaba de la leche, al que sumo también el consumo de frutas es muy sano. Y junto a los hidratos de carbono que se encuentran en cereales y derivados, la combinación de estos elementos aumentará las proteínas lo que los convierte en alimentos mucho más sanos.
Debemos tener en cuenta que la leche materna es la fuente de nutrición más importante del bebé, no obstante lo cual a partir de los tres meses debe empezar a comer alimentos sólidos en forma muy paulatina. Pero por más que realicen la opción de su hijo sea vegetariano, los padres deberían tener en cuenta que el niño al estar en crecimiento necesita elementos para desarrollarse de forma normal y sin ningún tipo de carencias como les decía antes. Definitivamente, un adulto puede ser más resistente ya que está desarrollado por completo, pero el niño no.
La decisión de ser vegetariano, y convertir a su hijo a este hábito es muy personal y respetable; pero a la hora de intentarlo con un niño hay que tener en cuenta estos aspectos que hemos compartido, ya que es necesario estar consciente y responsabilizarse sobre ciertas carencias que ponen en riesgo el crecimiento de su hijo y el desarrollo pleno del mismo.
Imagen: birdseyenespanol Fuente: pequelia













