
Son muchos los mitos sobre la alimentación. Entre otras cosas porque solemos hacerle más caso a los que nos rodean que a los profesionales y esto conlleva falsas creencias que sólo ayudan a empeorar nuestra salud e incluso a ponerla en riesgo.
El primero habla de la comida orgánica. Se piensa que estos alimentos son más saludables y que nos aportan más vitaminas. Lo único que cambia es que estos alimentos usan estiércol más ecológico y que no se usan pesticidas químicos. El aporte vitamínico no depende del exterior del alimento sino del interior.
La dieta vegetariana es más saludable. Es posible que estas personas no tengan tanto riesgo de cáncer, apenas padezcan colesterol y su aparato digestivo esté en perfecto estado. Por otra parte hay que recordar que deben tomar complementos vitamínicos y proteínas químicas, lo que supone la ingesta de productos no naturales y un empobreciemiento dietético importante.
El ejercicio no adelgaza. Es totalmente incierto. Lo que no adelgaza es la recompensa que nos solemos tomar tras el entrenamiento o el concepto, erróneo, de que haciendo ejercicio perdemos calorías de forma automática. Para empezar a quemar grasa necesitamos, por ejemplo, 17 minutos de natación, si estamos media hora sólo habremos estado perdiendo calorías durante 13 minutos.El cuerpo empieza a perder calorías tras un tiempo determinado, si hacemos menos apenas si perderemos nada, bueno sí, el tiempo.
Los antojos “nos lo pide el cuerpo”. Rotundamente falso. El organismo puede pedir agua o azúcar en ciertos momentos de crisis pero no un helado o chocolate. Es más, el alegar la necesidad de azúcar para comerse un dulce sólo es un factor psicológico. Es como cuando el cuerpo te pide agua, imaginamos que no bebes zumo u otra bebida.
Mitos que pueblan internet y otras publicaciones. Esperamos haber aclarado puntos importantes de la nutrición.
Fuente: Saludalia. Imagen: Rena.













