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En principio todo lo que suena a proteínas parece saludable, la sustancia que le da gasolina al músculo no puede ser perjudicial…¿o sí?
Hay muchos deportes que exigen un esfuerzo enorme por parte del organismo para practicarlo. De ahí que muchos deportistas opten por complementar su ingesta de proteínas mediante los famosos batidos energéticos.
El primer grupo de deportistas que se nos viene a la cabeza es el de los culturistas. A más gasolina más crece el músculo y es la mejor manera de conseguir masa muscular en poco tiempo. Igualmente, su ejercicio es anaeróbico lo que supone que no consiste tanto en tonificar el músculo como en machacarlo para que crezca.
Pero en realidad sólo necesitaríamos entre un gramo y medio o un gramo con setecientos por quilo y día. Esto que quiere decir, que si nos tomamos un batido de proteínas que nos aporta 80 gramos de proteínas nos puede beneficiar en lo muscular pero no deberíamos tomar ningún tipo de proteína más a lo largo del día, algo totalmente imposible.
La dieta ya nos aporta una cantidad necesaria de esta sustancia. Por lo tanto, si tomamos una dieta basada en la clara de huevo, la carne o la soja y además añadimos proteínas concentradas dos veces al día estamos tomando más del doble de las proteínas que necesitamos.
El organismo sólo concibe el tipo de ejercicio que hace pero no la cantidad. Es decir, necesita lo mismo haga lo que haga ya que la cantidad necesaria la marca tu peso. El poner más de doble de proteínas de manera diaria en el cuerpo significa que “el tanque” de proteínas tiene pérdidas. Y además graves consecuencias porque el organismo tiende a bajar los niveles de calcio por medio de la orina, esto favorece la aparición de la osteoporosis.
Qué podemos hacer entonces si tenemos un entrenamiento fuerte. Pues tomar proteínas pero no químicas ya que no controlamos los niveles necesarios. Alimentos como el pan con cereales y un trozo de queso, un zumo de naranja y helado de vainilla o un yogur y un petit suisse batido con leche y frutas nos darán la misma calidad sin correr riesgos innecesarios.
Imagen: Fuerza y control. Fuente: Eroski.













